SHIATSU EMBARAZADAS Y POSPARTO. Eva comenzó a tratarme con shiatsu estando embarazada, me costó llegar hasta ella porque buscaba a alguien que fuera muy respetuoso con mi cuerpo y con mi proceso, y di en el clavo. El shiatsu me ayudó a llevar el embarazo mucho mejor con todos los cambios que se producían, y Eva me ha mimado física y emocionalmente en todo el proceso y ha sido una gozada vivir así una etapa que supone tanto desgaste físico y emocional. Además, en el posparto no sé qué haría sin sus sesiones de shiatsu ya que mi cuerpo más que nunca necesita una ayuda para sacar energía de donde sea. Estoy muy agradecida a Eva por todo, y mi peque también.
