Eva es una terapeuta de primerísimo nivel. Recibí de ella seis sesiones de Shiatsu Zen en Donosti, una cada tres semanas. Ya tras la segunda sesión, todas mis dolencias físicas fueron desapareciendo (calambres, contracturas, lumbalgia, problemas de hígado y vesícula). A partir de la tercera sesión, pude sentir como su Shiatsu empezaba a operar a otros niveles, emocionales y energéticos. Conseguimos alinear mi cuerpo, y recuperar el bienestar y la vitalidad.
Soy masajista y terapeuta craneosacral, trabajo desde un enfoque holístico de la salud, y puedo asegurar que los beneficios de estar en terapia corporal con Eva son enormes y estables. Se reconfigura todo el organismo y brota la sensación vital más placentera: sentirse sano y capaz.
En la última sesión, hicimos kinesiología para la memoria del trauma, y desde entonces desaparecieron mis problemas de cervicales.
Recomiendo tomar varias sesiones con Eva, es el mejor regalo que una se puede dar a sí misma.
Además, es una profesional comprometida realmente con la salud a todos los niveles, ella misma es ejemplo de ello.
